Las etapas
de un verdadero peregrinaje, real o virtual, son:
1 LA ESCUCHA DE LA PALABRA DE DIOS :
Como los discípulos
de Emaús, necesitamos re-encontrar, en el encuentro con
Jesús y con su palabra de vida eterna, el gozo y la esperanza.
2 LA ORACION :
Sin la cual no es posible
el cremiento espiritual ni adhesión a cuanto el Señor
nos enseñó con palabras y obras.
3 LA RECONCIALIACION :
Con Dios y con nuestros
hermanos y hermanas a través del sacramento de la
Penitencia. Con la Eucaristía la Confesión
es una de las columnas del edificio espiritual y educativo
de S. Juan Bosco.
4
LA EUCARESTIA :
Este debe ser el momento
culmen de cada peregrinaje: con la Eucaristía nos unimos a
Jesús, nuestro Salvador, el Sentido y Guía de nuestra
vida.
5 EL ABANDONO EN MARIA :
Jesús
en la cruz nos dió a María como nuestra
Madre. Nos confiamos a ella como nuestra guía, la
tenemos como modelo y ayudo en nuestro caminar hacia
Cristo y el Padre.
6 UNA FE RENOVADA :
Todo debe llevar a una
renovación de nuestra fe en Jesucristo. El Cristianismo,
en efecto, es mucho más que una tradición cultural,
que un conjunto de verdades y de dogmas, que un código
de comportamiento ético. Es una Persona, es Jesucristo,
el Viviente, Camino, Verdad y Vida, el Determinante de nuestra
vida.
7 UN COMPROMISO RENOVADO:
Seguirá siendo
inútil la experiencia de nuestra peregrinación
real o virtual si después no sentimos en nosotros el impulso
a un mayor compromiso de amor a Dios y al prójimo en la
familia, en el trabajo y en la sociedad.