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 ADMA :  ASOCIACIÓN DE MARÍA AUXILIADORA  
       ADMA-on-Line         |       Mensaje mensual :  24  de Enero 2011   
 

María nos invita a ser bendición!

Iniciando el nuevo año lo confiamos todo a María Auxiliadora, Madre de Dios y Madre de la Iglesia.
Para nuestra Asociación y para la Familia Salesiana será un año especial, en que celebraremos el Congreso Internacional de María Auxiliadora en Czestochowa junto al santuario de la Virgen Negra (3-6 de agosto).

El recorrido que nos lleva a esta cita nos empeña a imitar a María asumiéndola diariamente en nuestra vida. La presencia y la ayuda de María se transforman en bendición, porque el amor es la llave para comprender la vida de María. Un amor vivido hasta lo ultimo, olvidándose de sí para cumplir con pasión diligente la voluntad de Dios. He aquí porqué cada gesto de María, aun el más pequeño, nunca es banal sino lleno de significado.

Actuando como Ella y guiados por ella, ofreceremos a los que están cerca nuestro el testimonio de una vida sencilla y alegre que, pese a los limites y a la fragilidad de la condición humana, será coherente. Acogiendo dentro de nosotros el amor y la ayuda de María, nos transformaremos para nuestros hermanos en una bendición y seremos portadores de paz y alegría. Alegría y paz que el mundo no puede dar: es decir, la alegría de ser amados por Dios, de ser perdonados, la alegría del valor, de la belleza y de la grandeza de la vida. Es la alegría del amor que Dios derrama en nuestros corazones; es también la alegría del amor fraternal entre los hombres, ese amor que vemos resplandecer en la Sagrada Familia de Nazaret. Es que Dios nos otorga su paz y su alegría para llenar con ellas nuestro corazón y para que nosotros las difundamos, las irradiemos. ¿Dónde debemos irradiarlas? Allí donde vivimos. Ante todo en la familia, luego en los sitios de trabajo, de estudio... La Virgen tiene su estrategia. Ella echa el herbicida allí donde está la mala hierba. Nosotros somos ese herbicida que la Virgen coloca en los puntos estratégicos.

Por tanto no nos quejemos, queridos amigos, si en la familia somos únicamente nosotros; nosotros somos ese herbicida, esa sal, esa levadura, esa luz en un mundo de tinieblas, mentiras y muerte. Y luego en todas partes, también en la calle, en el bar, en los lugares de diversión llevemos la santidad de Dios, su Luz, su Voluntad y Misericordia, la buena palabra.

Éste es una hermosísimo programa de vida, es la revolución cristiana, ésta es la transformación del mundo. El mundo sigue avanzando porque hay muchísimas personas desconocidas, a lo mejor despreciadas, que son, allí donde se encuentran, bendición y paz. Son los herbicidas que a las malas yerbas les impiden prevalecer , son las luces que a las tinieblas les impiden adueñarse del mundo.
Entonces los demás preguntarán: ¿cómo se explica vuestra alegría? ¿dónde halláis la fuerza para vencer el egoísmo y las comodidades? ¿quién os enseña la comprensión, la entrega y el servicio a los demás? Ha llegado el momento de descubrir el secreto de nuestra vida, de narrar nuestra experiencia de Dios y formular la invitación: "Venid y veréis".

¡Vivamos con alegría y compromiso este mes salesiano! La fiesta de nuestro Padre Don Bosco nos obtenga gracias especiales, sobre todo su pasión apostólica y educativa para la salvación de los jóvenes, con la ayuda poderosa y materna de la Auxiliadora.

                                                        Don Pier Luigi Cameroni SDB , Animador Espiritual

      CAMINO HACIA CZESTOCHOWA 2011


5. María es Madre digna de confianza (Padre Roberto Cerelli sdb).


El amor maternal es amor concreto. Dios es la vida, su origen, su plenitud universal; la madre es el vientre de la vida, su inicio, su entregarse en lo particular. Dios es el amor, la madre es el cuerpo del amor. En María, en modo absolutamente singular, la Palabra de Dios ha tomado un cuerpo y un alma de hombre. María es el Arca de la Alianza, el terreno santo de Dios, el corazón de la Iglesia. Confiar en María con amor de hijos es confiar en un amor concreto y que educa a lo concreto. Como y más que toda madre, el amor de la Madre no solo es incansable, continuo, constante, digno de confianza, fiable, diligente, atento en ofrecer lo que aprovecha a los hijos, sino también atento en acoger sus pedidos y percibir las variaciones de sus corazones, su bienestar y su malestar, lista a distinguir sus verdaderas necesidades de los que son únicamente caprichos.

El Magisterio de la Iglesia habla de la maternidad de María hacia nosotros dando enorme evidencia a los rasgos maternales de la cooperación mariana en nuestra generación sobrenatural, una generación que exige cuidados mucho más delicados y enérgicos de los que pide la maternidad natural. Baste pensar al hombre que, dejado a sí mismo, sin una vida de gracia o con una vida tibia, no desea espontáneamente el cielo sino la tierra, no la resurrección sino la supervivencia; a como sus acciones no estén orientadas al paraíso, sino en modo predominante hacia objetivo particulares y terrenos; a como continuamente corra el riesgo de sentir la tierra cerca y el cielo lejos. Entonces María, ella que es Puerta del Cielo, Reina del Cielo y asumida al Cielo en alma y cuerpo, educa al cristiano a levantar la mirada a las cosas del Cielo y a despegarla de las cosas de la tierra.

Ella realiza una altísima obra de liberación de la esclavitud del alimento que perece y de educación a la búsqueda del alimento de vida eterna, el que sacia realmente nuestra hambre de vida, de amor y de felicidad. En los más recientes documentos de la Iglesia la maternidad de María se realiza en forma concreta, a través de su oración incesante, su amor preocupado, su ejemplo sublime: la acción maternal de María "en la economía de la gracia continúa sin pausa" y "con su multiforme intercesión sigue consiguiéndonos los dones que nos aseguran la salvación eterna" (LG 62).

Ella "continúa cumpliendo ahora desde el cielo su función maternal de cooperadora en el nacimiento y en el desarrollo de la vida divina en cada alma de los hombres redimidos", "coopera ante todo mediante su incesante oración inspirada por una ardentísima caridad", y obra en la almas con el benéfico e insustituible influjo del ejemplo de su vida porque, como dice el proverbio, "las palabras mueven, los ejemplos arrastran" (SM I,1-3). La Iglesia lo experimenta continuamente a través de las numerosísimas formas de presencia con que María ejerce su maternal solicitud de acuerdo con la divina Providencia: a través de sencillas inspiraciones o admirables apariciones la Virgen suscita y acompaña conversiones y fundaciones, obras de culto y obras de caridad.

Más que todo es necesario recordar que lo concreto cristiano se llama "santidad", vida divina en formato humano, itinerario de conversión y justificación, purificación y santificación, camino de muerte y resurrección, de cruz y alegría. Por esto la maternidad de María se manifiesta sobre todo engendrando y acompañando a los santos y a las santas. Con palabras incomparables, Grignion, cuando trata de las relaciones entre María y el Espíritu, explica que la obra santificadora de Dios se sirve muchísimo del aporte maternal de María: El Espíritu quiere formarse elegidos en María y por medio de María y por tanto le dice: "pon raíces en mis elegidos" (Si 24,13): mi predilecta y esposa mía, pon las raíces de todas tus virtudes en mis elegidos, para que crezcan de virtud en virtud y de gracia en gracia. Yo me he complacido tanto en ti, cuando vivías en la tierra ejerciendo las más altas virtudes, que deseo hallarte todavía en la tierra sin que por esto tengas que dejar el cielo... Cuando María ha puesto sus raíces en un alma, produce en ella maravillas de gracia que ella sola puede realizar, porque solo ella es la Virgen fecunda que no tuvo ni jamás tendrá quien se le parezca en pureza y fecundidad... La formación y la educación de los grandes santos, que vivirán hacia el final del mundo, a ella están reservadas... Cuando el Espíritu Santo, su esposo, halla María en un alma, vuela y entra con plenitud en esa alma, y se le comunica tanto más abundantemente cuanto mayor lugar ella hace a su esposa... María ha recibido de Dios un grande dominio sobre las almas de los elegidos... Dios, habiéndole dado poder sobre su propio Hijo único y natural, se lo ha dato, además, sobre sus hijos adoptivos, no solo con relación al cuerpo, sino también con respecto al alma .
El objetivo espiritual de esta meditación es el de entregarnos a María para aprender de ella el gusto de la santidad y los pasos concretos que la desarrollan y la transmiten.

1. Maternidad y realidad
Don Bosco ha tenido una experiencia privilegiada de la presencia de María como Madre y Maestra, experiencia que ha comunicado y dejado en herencia a sus hijos y a toda su familia espiritual. Él se daba perfectamente cuenta de cuanto la Auxiliadora lo hubiera inspirado y guiado en su vocación y en su misión, de como lo hubiera protegido en los peligros y en las dificultades, de como hubiera sido no solo la ayuda, sino también la protagonista de sus obras educativas.
Don Bosco interpreta la majestad real de María no en sentido estático, sino dinámico, no solo como signo de dignidad, sino como energía de caridad: ""adstare", estar de pie, pero literalmente estar cerca de uno para asistirlo... ¡María nos ayuda en la vida, en la muerte y después de la muerte!". No es casualmente que nuestro santo hace de la "asistencia" uno de los cimientos irrenunciables de la presencia educativa entre los jóvenes. María, también contemplada cabalmente como Reina, no deja por tanto de ser Madre: es Madre como Reina y, luego, con poder de intercesión ante el Rey y de intervención personal según la voluntad del Rey, un poder incomparable.
El realismo de la presencia maternal de María se expresa en Don Bosco como familiaridad, imborrable, herencia espiritual y trato distintivo de la espiritualidad salesiana. Familiaridad significa que en las casas salesianas y en las familias en donde se vive el espíritu de Don Bosco las cosas de Dios no son extrañas sino familiares, no son difíciles sino hechas fáciles, no subrayan el trato exigente sino la forma amable, y esto gracias al poder maternal de María: ¡Con Don Bosco no hace falta cruzar ningún puente, porque en el ambiente familiar salesiano Dios, Jesús, la Virgen Santísima están al alcance de la mano! El ambiente familiar salesiano es lo que es porque no se detiene en lo humano, sino que abraza lo sobrenatural; porque ha "familiarizado" toda la religión cristiana, moral y sacramentos; porque la entera realidad sobrenatural es maternizada por María Santísima Auxiliadora .
Hoy hace falta admitir que la dimensión mariana del carisma salesiano debe ser lanzada nuevamente con grande fuerza. En una cultura que nos ha enseñado a pensar y obrar como si Dios no existiera, a dar un valor excesivo a nuestra libre iniciativa olvidando la primacía de la gracia, a obrar confiando en nuestros recursos más que en la Providencia, a proyectar las obras para Dios más que a realizar las obras proyectadas por Él, abandonarse a María y a su corazón maternal es el antídoto más seguro para volver a lanzar toda obra espiritual, pastoral y educativa, pasando del criterio de la eficiencia terrena al de la eficiencia evangélica. Don Viganó, reflexionando sobre la dimensión mariana de la vocación salesiana y recordando la experiencia de Don Bosco que, gracias a la Auxiliadora, ha visto lo que son los milagros, afirma claramente que hace falta ahondar el realismo de la maternidad espiritual de María... No habrá nueva fundación y repunte para nosotros sin la Auxiliadora; y, por el contrario, ¡con su ayuda maternal nosotros veremos crecer los efectos de un renacer también "milagrosamente"!

2. Maternidad y santidad
La familiaridad de Don Bosco con María ahonda las raíces en su misma historia personal, desde la educación recibida en casa, a la vocación inspirada en sueño, a la maduración de su santidad. Antes que se entregara él mismo a María, fue entregado a ella por mamá Margarita. Un día lo llamó y le dirigió esas palabras memorables:"Juan mío, cuando has llegado al mundo te he consagrado a la bienaventurada Virgen; cuando has comenzado tus estudios te he recomendado la devoción a esta Madre nuestra; ahora te recomiendo ser enteramente suyo; ama a los compañeros devotos de María, y si llegas a sacerdote, recomienda y propaga siempre la devoción de María".
Cosa que Don Bosco hizo puntualmente, en forma capilar, con un afecto y una confianza que superaron con mucho cualquier previsión. También porque, en el misterio de su vocación y misión, Jesús lo confió a María y lo exhortó a entregarse a ella como Madre y Maestra. En el sueño de los 9 años, en las repeticiones del mismo a los 16 años y luego en el seminario, la entrega a María adquiere los trazos concretos de la adquisición de la sabiduría, de la fortaleza, del consejo: Yo te daré la Maestra bajo cuya disciplina puedes llegar a ser sabio y sin la cual toda sabiduría se vuelve necedad... aquí tienes, Juanito: todo este rebaño lo confío a tus cuidados... no temas: yo te ayudaré... ésta es mi Madre: ¡aconséjate con Ella!
Llegado a ser un sacerdote profundamente mariano, hablará de la ayuda maternal de María en forma afectuosa, vibrante, persuasiva: María quiere que pongamos en ella toda nuestra confianza... Hasta ahora hemos caminado sobre seguro. No podemos equivocarnos: es María quien nos guía... ¡María fue siempre mi guía! ¡Cuán buena es la Virgen!... ¡María Santísima siempre me ha ayudado y seguirá ayudándome siempre!... ¡Cómo nos quiere la Virgen!... ¡María nos quiere demasiado!... María Santísima es la fundadora y será quien sostiene nuestras obras... La Virgen quiere que la honremos bajo el título de María Auxiliadora: los tiempos son tan tristes que necesitamos realmente que la Virgen santísima nos ayude a conservar y defender la fe cristiana .
Don Bosco tratará siempre de transmitir su corazón mariano a los hijos y a toda su familia espiritual. Escuchemos, meditemos, preparemos y pronunciemos el acto que él no llama ni "consagración" ni "entrega", sino con más sencillez y afecto "acto de afiliación". En él todo se encierra: la adoración de Dios, el testamento del Gólgota, el deseo de identificarse con Juan para ser acogidos como hijos; se encierra el sentido de nuestra miserable condición de pecadores, el deseo de imitar las virtudes de la Madre, la efectiva donación de sí mismo en términos de entrega filial, el pedido de protección en la vida y en la muerte, la mirada puesta en el cielo: Señor mío Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, Hijo único de Dios y de la Santísima Virgen, yo te reconozco y te adoro como mi principio y último fin. Te suplico que renueves en mi favor el misterioso y admirable testamento que hiciste en la Cruz, dando al apóstol predilecto San Juan la cualidad y el título de hijo de tu Madre María. Dile también para mí estas palabras: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Dame la gracia de poder pertenecer a ella como hijo y de tenerla por Madre todo el tiempo de mi vida mortal en esta tierra. Bienaventurada Virgen María, mi principal Abogada y Mediadora, yo... pecador miserable, el más indigno y el ínfimo de tus siervos, humildemente postrado ante ti, confiando en tu bondad y misericordia y animado por el vivo deseo de imitar tus hermosas virtudes, te elijo hoy por madre mía, suplicándote que me acojas en el número afortunado de tus queridos hijos. Te hago una donación entera e irrevocable de todo mí mismo. Acoge, te ruego, mi oferta; acepta la confianza con que me abandono en tus brazos. Concédeme tu protección maternal para todo el curso de mi vida y particularmente en la hora de la muerte, para que mi alma, libre de los lazos del cuerpo, pase de esta vida de lágrimas a gozar contigo de la eterna gloria del Reino de los cielos. ¡Amén!

3. Maternidad y fecundidad
La maternidad de María se coloca en el origen de la fecundidad eclesial. Como Madre de la gracia y causa de nuestra alegría, ella tiene una relación especial con el Evangelio y con la evangelización. Don Bosco, promoviendo la devoción a la Auxiliadora, veía muy clara su función eclesial y no simplemente individual: María es Auxiliadora no solo porque ayuda a los cristianos en sus múltiples necesidades personales y familiares, sino también y sobre todo porque protege y asiste a la Iglesia en los peligros del mundo, en especial cuando la misma fe es amenazada. Por ello, observa oportunamente Don Viganó, Don Bosco ha unido al título de "Auxiliadora" el de "Madre de la Iglesia".... Así el misterio de la Iglesia se encuentra a través del rostro de María. Mirándola a ella se ve vivir la Iglesia: los ojos de ella explican los misterios .
Hay por tanto un enlace profundo entre la maternidad de María y la obra de evangelización. El dinamismo es idéntico: contemplata aliis tradere, ¡comunicar a otros lo que se ha contemplado! Como la Madre vive la más profunda unidad con el Hijo para luego ofrecerlo al mundo, así la obra de la Iglesia consiste esencialmente en acoger el Evangelio y transmitirlo, en ser evangelizados y evangelizar. La Iglesia es Madre y actúa como la Madre; es al mismo tiempo receptiva y oblativa, guarda dentro de sí para entregarnos a nosotros. La alegría del Evangelio es en efecto íntegra si ilumina el corazón y se irradia en todos los corazones, si es infundida y difundida, si es celebrada con devoción y anunciada con valentía. Exactamente como hacía Don Bosco, cuyo celo por el Evangelio y la salvación de las almas era igual al cuidado por las celebraciones litúrgicas y por la entrega a la educación moral de los jóvenes.
Don Bosco ha sido, de todas maneras, el primero en maravillarse de lo poderosa que fue la intervención sobrenatural de María en su obra. Con respecto a la construcción de la Basílica de María Auxiliadora él repetía constantemente, sin exagerar, que "todo lo ha hecho ella", y que a cada ladrillo le correspondía una gracia concedida por ella. Vale realmente la pena leer o volver a leer la narración del mismo Don Bosco acerca del origen mariano de este templo que la Auxiliadora considera su propia casa y centro de irradiación de su gloria. La idea que Don Bosco hace emerger de su propia experiencia es la lógica del Magníficat, es decir, de la alegría y de la fecundidad de la fe. La Basílica de María Auxiliadora no ha sido construida apoyándose en la iniciativa y en los recursos de los hombres, especialmente de los más ricos y poderosos, sino solo confiando plenamente en la providencia de Dios y en la intervención de María, es un templo hecho por completo de gracias, de gratitud: Los que han hablado u oído hablar de este sagrado edificio querrán saber de dónde se han sacado los medios, que en total superan ya el medio millón. Me hallo en grave dificultad de contestarme a mí mismo, aún menos puedo responder a los demás. Diré por tanto que los cuerpos legales han dado al comienzo hermosas esperanzas, pero en la práctica han decidido no participar. Algunos ricos ciudadanos, viendo la necesidad de este edificio, prometieron donaciones generosas, pero en su mayoría cambiaron parecer y juzgaron mejor emplear de otra forma su aporte. Es cierto que algunos acomodados devotos habían prometido ofertas, pero en el momento oportuno, o sea, las habrían hecho cuando hubieran tenido certeza de la obra y hubieran visto adelantados los trabajos. Con la oferta del Santo Padre y de alguna otra piadosa persona se ha podido adquirir el terreno y nada más, de modo que, cuando se trató de comenzar la construcción, yo no tenía un céntimo. Aquí, por un lado, había la certeza di que el edificio era para la mayor gloria de Dios; por otro, se oponía la absoluta falta de medios. Entonces se ha visto claramente que la Reina del Cielo quería no los cuerpos morales, sino los cuerpos reales, es decir, los verdaderos devotos de María debían participar en la santa empresa, y María quiso ella misma echarle mano y hacer conocer que, siendo obra suya, Ella quería construirla: aedificavit sibi domum Maria… No me consta que alguien haya acudido en vano. Un favor espiritual o material más o menos digno de nota fue siempre fruto de haber pedido y acudido a la piadosa madre, al poderoso auxilio de los cristianos... No se sabe que alguien haya en alguna forma acudido a María sin haber sido escuchado. Verificándose así el dicho de san Bernardo, que nunca se ha oído en el mundo que alguien haya acudido en vano con confianza a María .

Para la oración y la vida



Contemplo a María en su santidad de Madre: la pienso revestida de gracia como la ha visto el Ángel, la miro en Nazaret como la veía Jesús, la imagino entre los Apóstoles, la recibo como Madre que me engendra y me educa al gusto y a lo concreto de la santidad.
¿Soy creyente o autosuficiente? ¿Quién ocupa el primer puesto en mi corazón: mi yo o mi Dios? ¿Cómo enfrento los problemas y las preocupaciones de la vida: confiando en mis recursos o entregándome a Dios? ¿Cómo crece en mí el sentido de la Providencia? ¿Sé que Dios está presente y obra en la historia, que escucha y accede a los pedidos que le presento con fe? ¿Cómo tengo lejos de mi oración la duda y el miedo? ¿Me dirijo a Jesús y a María con obediencia y confianza de hijo?
Recemos por la Familia Salesiana con todos sus grupos para que, gracias a una renovada e ilimitada confianza en María, pueda experimentar e irradiar como Don Bosco las maravillas que el Señor cumple en quien se entrega y abandona a Él y, a través de una fe sólida industriosa y valiente, logre aportar a la grande tarea de la nueva evangelización.

ORACIÓN POR LOS HERMANOS PERSEGUIDOS



Con Benedicto XVI, como Asociación de María Auxiliadora, afirmamos que la libertad religiosa es condición esencial para la promoción de la dignidad de toda persona, apoyo a la construcción de la paz y a la armonía entre los pueblos. En el Mensaje de Benedicto XVI para la Jornada de la Paz, con el tema "Libertad religiosa camino de la paz", se subraya que los cristianos son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones a causa de la propia fe. Con todos los cristianos del mundo y los hombres de buena voluntad, nos sentimos profundamente cercanos a los cristianos matados, perseguidos, objeto de violencias y atentados.
Oh María Auxiliadora, Madre bendita del Salvador,
valiosísimo es tu auxilio a favor de los cristianos.
Por ti las herejías han sido derrotadas y la Iglesia ha salido victoriosa de toda insidia.
Por ti las familias y las personas han sido liberadas y también preservadas de las mayores desventuras.
Haz, oh María, que siempre sea viva mi confianza en ti,
para que en toda dificultad pueda yo también experimentar que tú eres realmente el socorro de los pobres, la defensa de los perseguidos, la salud de los enfermos,
el consuelo de los afligidos, el refugio de los pecadores y la perseverancia de los justos (San Juan Bosco).

VI Congreso Internacional de María Auxiliadora - TOTUS TUUS
Czestochowa (Polonia) 3-6 agosto 2011.

CONGRESO DE LA FAMILIA SALESIANA
PROMOVIDO POR EL ADMA Y LAS INSPECTORÍAS FMA Y SDB DE POLONIA.
Para conocer el programa, para información e inscripciones
               
http://www.kongresadma.pl./

  CRONICA DE FAMILIA


ABIERTAS LAS INSCRIPCIONES PARA EL VI CONGRESO INTERNACIONAL DE MARÍA AUXILIADORA



(ANS - Turín-Valdocco) -
En el mes de agosto próximo, del 3 al 6, en Czestochowa, Polonia, se celebrará el VI Congreso Internacional de María Auxiliadora promovido por la Asociación de María Auxiliadora (ADMA). Las jornadas, abiertas a todos los grupos de la Familia Salesiana, se proponen difundir y promover los valores de la entrega a María, de la vida, de la familia y de la educación. Las inscripciones están oficialmente abiertas.

El Congreso Internacional de los miembros de ADMA es una cita ya consolidada para las varias comunidades de la asociación del mundo entero. Desde 1988 se han celebrado cinco Congresos Internacionales: Turín-Valdocco en 1988, en ocasión del centenario de la muerte de Don Bosco; Cochabamba (Bolivia) en 1995; Sevilla (España) en 1999; Turín-Valdocco en 2003, en ocasión del centenario de la coronación de María Auxiliadora; y Ciudad de México en 2007. El lema de esta sexta edición, celebrada junto al Santuario de la Virgen Negra de Czestochowa, será "Totus tuus" y, refiriéndose a la grande devoción mariana del Papa polaco Juan Pablo II, se propone renovar el sentido de profunda pertenencia que inspira a los miembros de la Asociación.

La devoción mariana, y específicamente a María Auxiliadora, es cosa viva en la Familia Salesiana por inspiración del mismo Don Bosco que, con la construcción de la Basílica de María Auxiliadora de Turín y la difusión de la oración a ella dedicada, ha expresado la convicción que María es la inspiradora y el apoyo de la obra salesiana y de la Familia nacida de él.

La promoción de los Congresos Internacionales de María Auxiliadora, dirigidos a todos los grupos de la Familia Salesiana, que reconocen en la devoción a la Auxiliadora uno de los aspectos carismáticos del común espíritu salesiano, es por tanto una forma para difundir la devoción a María Auxiliadora según el espíritu de Don Bosco. En preparación al Congreso Internacional, Don Roberto Carelli, escribiendo en el noticiero mensual online de ADMA, ha invitado a todos los miembros de la Familia Salesiana a ser "moldeados sobre María, engendrados en María y educados por María". Es posible inscribirse al VI Congreso Internacional de María Auxiliadora descargando el debido módulo en italiano, inglés, español y polaco del sitio dedicado al evento (cfr www.kongresadma.pl).
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ADMA - PANAMÁ


"El sábado 4 de diciembre, durante la peregrinación que hacemos como ADMA a la Virgen de la Esperanza del Santuario del Valle de la Media Luna en Colón, hemos comenzado nuestro camino hacia Czestochowa con alegría, dispuestos a no quitar los ojos de nuestra meta final: la vida eterna. Nos hacemos acompañar por la imagen de la Virgen Peregrina de María Auxiliadora y, unidos en la oración, pedimos la fraternidad, la unidad y la conversión de nuestra asociación. No es fácil el camino, porque 'somos algo del mundo y algo de Dios', pero pienso que, en cuanto te vas acercando a Dios, poco a poco vas viendo el mundo a lo lejos, así como aparece en el cuadro de Turín la imagen del Santuario"(Xiomara).

LOMBARDIA (ITALIA) - ESERCICIOS ESPIRITUALES


"De 3 a 5 de diciembre de 2010 han tenido lugar, por primera vez, los ejercicios espirituales de los grupos lombardos de ADMA, predicados por el Padre Pierluigi Cameroni. Su presencia ha sido para nosotros la primera gracia de esos días, por la gratitud, el afecto y los sentimientos filiales que espiritualmente los grupos presentes - los de Nave (BS), de Chiari (BS) y de Arese (MI) - abrigan hacia el P. Pierluigi. A nuestra meditación ha sido ofrecida una reflexión sobre la espiritualidad mariana de San Juan Bosco, fuente de nuestra vocación, y una reflexión, a través de la enseñanza del Santo Padre Benedicto XVI, acerca de la forma para vivir en concreto esta espiritualidad como 'laicos corresponsables del ser y del actuar' del Pueblo de Dios. En conclusión, hemos ahondado la orientación misionera y apostólica de ADMA a través del mensaje del Aguinaldo 2011 del Rector Mayor.

Los ejercicios han sido de verdad una experiencia mariana. No solo por los Santos Rosarios rezados, sino además porque nos han querido moldear como María, haciéndonos ante todo humildes como Ella, es decir, vaciándonos de todo aquello que no sirve a nuestra alma, para dejar espacio, con ayuda de un clima de oración, de recogimiento y de fraternidad, a la sola cosa necesaria, o mejor, a la sola Persona necesaria, su Hijo Jesús. En esas jornadas, a imitación de María, hemos sido invitados a ser dóciles a la Santa Voluntad de Dios, a abrir todas nuestras 'puertas cerradas', especialmente la de nuestro corazón.

Las palabras del P. Pierluigi, aunque pronunciadas en un clima alegre y muy familiar, han penetrado poco a poco en el espíritu, interrogando seriamente nuestra fe y nuestra vida, poniendo a prueba nuestras 'certidumbres' y en crisis nuestras superficialidades. Y ¿cómo hemos dado consuelo y paz a nuestros corazones? Invocando a María, con sencillez y afecto, con corazón de hijos, sujetando la mano que Ella nos ofrece siempre, sintiéndola presente, Madre y Maestra, así como hizo nuestro amado padre San Juan Bosco" (Alejandro y Laura).

GELA (CL) - ITALIA


"Dos magníficos acontecimientos ha vivido ADMA de la Parroquia Santo Domingo Savio de Gela. El 2 de diciembre de 2010 ha tenido lugar el acto de entrega de los niños a María Auxiliadora. Las jóvenes parejas habían participado, la semana anterior, a la catequesis ofrecida por el P. Calogero Di Gregorio. Durante la celebración eucarística ha sido muy emotiva la presentación de los niños, que el P. Lillo acogía con gentileza, dando a ellos y a sus padres la bendición. La ceremonia se ha concluido con una oración coral de los padres dirigida a María y con un momento de comunión y fraternidad. Lo niños presentados fueron 47. El día 9 de diciembre de 2010, 12 aspirantes han manifestado su compromiso de adhesión a ADMA: conmoción y alegría por ese 'totus tuus' a María Auxiliadora" (Luigina Ciaramella - Presidente).

SAN JUAN (ARGENTINA) - ECOS DE UNA FIESTA DE FIN DE AÑO -


La pasada noche ha tenido lugar una movida reunión para cerrar el año. Entre los innumerables festejos nadie notó la presencia de un nutrido grupo de socios de ADMA, en cuyos rostros brillaban huellas de alegría mezcladas a una pizca de tristeza. El grupo estaba formado por mujeres más ancianas (abuelas), pocos hombres y mujeres jóvenes. Acompañaba el grupo la presencia de un querido sacerdote salesiano, el Padre Celestino González, quien hace cinco años ha celebrado su bodas de oro sacerdotales, es decir, ha vivido ya 55 años a servicio de Dios y de los hermanos. Imposible imaginar cuál pueda ser la emoción de un sacerdote consagrado que carga una mochila repleta de sacrificios espirituales y de ofertas maduradas a través de una santa perseverancia. Pese a ello, a los ojos del mundo allí aparecía solo su humildad salesiana. Esto nos hace pensar en una tremenda realidad que vivimos: la Congregación Salesiana que se sostiene, a lo menos en Argentina, con muchos sacerdotes ancianos. Insondables designios de Dios que debemos compartir en este momento de la historia, acompañándolos con nuestra ardiente oración.

Al parecer, nos toca y corresponde velar por nuestros hijos y nietos a través de la oración, ayudar lo más posible para mantener la paz familiar y promover la Familia Salesiana con el ejemplo, y la misión de difundir la devoción al Santísimo Sacramento y a María Auxiliadora. ADMA, en un tiempo en que la sociedad parece más dividida, predica la paz y la unidad. ADMA, en un tiempo en que la sociedad parece más violenta, trata con todo medio de calmar las pasiones. ADMA, en un tiempo en que la sociedad está invadida por la molicie y por un estilo hedonístico de vida, busca la vuelta a la realidad de una vida sana, sobria, laboriosa. ADMA, en un tiempo en que la sociedad se paganiza, trata de cultivar el sentido religioso de la vida. Iluminados por los sabios consejos del Papa, comprendemos que muy frecuentemente también en nosotros la fe se ha adormecido: debemos despertar de este sueño y entregarnos nuevamente a una fe que traslada los montes para darles el orden justo a las cosas del mundo. El cansancio de los buenos es algo que puede suceder y que debemos combatir con el ejemplo y la oración hasta el último instante de la vida.

Algunos de nosotros logran solamente transmitir el ejemplo que hemos heredado de nuestros padres, pero no hemos llevado a la práctica las enseñanzas manteniendo en el buen camino y en la fe a los hijos. El mundo adverso y las malas costumbres han sido más fuertes y, ya maduros, ellos no quieren escuchar a los ancianos. Estos "paquetes", sin despreciarlos, debemos darlos al Señor, en el Tabernáculo. Solo Él mueve los corazones y controla los tiempos. Si a esta oración añadimos la penitencia, estaremos cumpliendo el pedido hecho por la Bienaventurada Virgen María. ¡Y esto no solo podemos hacerlo, sino que debemos hacerlo! Sentirse protegidos por el manto de la Virgen María Auxiliadora y miembros de la Familia Salesiana ha dado la justa tonalidad a la reunión. Desde el pesebre imaginario, la presidenta ha repartido dones a todos los miembros presentes de ADMA. (Eduardo Graf S. - San Juan, Diciembre 31, 2010 - Virgin Radio - Don Bosco - 327).


 **  Invitamos calurosamente a todos los grupos de habla hispana, a conocer y a difundir  
           La edición hispana de la Revista María Auxiliadora.

            Rivista del Santuario Basílica Maria Ausiliatrice, Torino-Valdocco, Italia
            Edición Hispana    /   TEL (809) 537-7483 (809) 530-5377
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Animador Espiritual ADMA

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