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ADMA | ASOCIACIÓN DE MARÍA AUXILIADORA
  ADMAonLine         |       Mensaje mensual :  24  de  Abril - 2009              |    Version T  
 
María nos ayuda a estar "despiertos para Dios"

El camino auténtico de la vida es un recorrido que nos despierta del sueño, que nos invita a salir de la noche, que nos abre a la gracia de la luz. En efecto, "estar despiertos" es un objetivo a lograr, porque la mayoría de nosotros dormimos despiertos, vivimos una vida soñolienta, hecha de sueños románticos, expectativas, proyecciones, juicios, idealizaciones.

El tiempo pascual que estamos viviendo nos invita a ser personas despiertas, personas resucitadas. María es una mujer vigilante que nos educa a estar despiertos, atentos y prontos para acoger la luz y la gracia de Cristo el Señor. Despiértate aurora que tengo necesidad de ti. Ábrete, corazón mío, hacia el alba que te dará. Las nubes se esclarecerán, las tinieblas desaparecerán, la noche cede ya el paso y he aquí que ya está llegando. Es el nuevo día con la fuerza de una vida que nace y en todo su entorno resplandecerá aquella luz que hay en ti. Estar despiertos significa estar, en el aquí y ahora, atentos, perceptivos, sensibles, abiertos a ver, sentir, oír, tocar, conocer, estar en pie ante la gracia del momento presente, más allá de toda somnolencia, más allá de toda tentación de una existencia arrastrada, sin convicciones ni pasiones.

Pero quien ama vigila bien. Vigilar es propio del amor. Cuando se ama una persona, el corazón vigila siempre para atenderla, y todo minuto que se pasa sin ella, es en función de ella. Así obra una esposa amorosa cuando trabaja, o prepara lo que pueda servir a su esposo ausente: lo hace todo en vistas a él. Así obra una mamá, cuando de noche, aún descansando, está atenta al lloro y a la queja del hijo. Así hace el joven enamorado cuando espera ansioso la persona amada. Así obrar quien ama a Jesús. Lo hace todo en función de Él, que encuentra en las pequeñas manifestaciones de su voluntad, en todo instante, y encontrará solemnemente en el día en que vendrá.

Vigilancia dice que la vida no es sólo un pacífico sucederse de actos. Es una lucha. Y las tentaciones más varias, como las sexuales, las de la vanidad, del apego al dinero, de la violencia, son los primeros enemigos. Estar vigilantes es no dejarse trastornar por las olas de la fuerza del mal, para recorrer los caminos de la luz: un estilo de vida sobrio y solidario; relaciones afectivas, sinceras y puras; un empeño con esto en el estudio y en el trabajo; el interés profundo por el bien común. Vigilar es no tener miedo de aparecer diferente y de venir criticados por aquello que puede parecer perdedor o fuera de moda.

María nos ayuda a estar "despiertos para Dios". Combatiendo los falsos ideales de nuestro tiempo, siervos de Cristo en la verdad y en el amor. A través de su corazón entramos en el misterio de la vida divina, de la vida eterna, que es la única capaz de apagar la sed de infinito y de felicidad que habita nuestro espíritu. María reza e intercede para que nos convirtamos a su Hijo y nos orientemos a la luz de la gracia pascual.

María nos anima a estar despiertos, a no ceder en la tentación de fáciles evasiones, a afrontar la realidad, con sus problemas, con coraje y responsabilidad, A arriesgarlo todo sobre la Palabra del Señor, a ser "centinelas de la mañana: Estar en guardia de cara a todo ataque y amenaza del mal, a estar en pie delante de las corrientes impetuosas de las ideologías y de las mentiras, a estar de pie con el empeño del bien, sin cobardías ni abandonos, estar firmes en la fidelidad a Dios y a su querer.

                                                       Don Pier Luigi Cameroni, Animador espiritual


Recemos a María Auxiliadora
Novena a María Auxiliadora (15-23 de mayo)

En la faja que recorre por lo alto toda la Basílica de María Auxiliadora de Turín, entre los capiteles de las pilastras y la cornisa, hay escrito, con grandes caracteres, esta antífona mariana, que proponemos como tema para la novena de María Auxiliadora, comentando y sugiriendo una oración por cada invocación, para añadirla a la forma tradicional sugerida por don Bosco.

SANCTA MARIA, sucurre miseris, iuva pusillanimes, refove flebiles, ora pro populo, interveni pro clero, intercede pro devoto femíneo sexu, sentiant omnes peccatores tuum iuvamen, quicumque tuum sanctum implorant auxilium. Amen!

¡SANTA MARÍA, socorre a los miserables, fortalece a los pusilánimes, reanima a los débiles, reza por el pueblo, interviene por el clero, intercede por las mujeres, experimenten tu auxilio todos los pecadores y todos aquellos que imploran tu auxilio. Amén!

1. Sancta María - Santa María.
La antífona la compuso el obispo Fulberto de Chartrés (ca. 951-1029) y propuesta en su IX Sermón sobre la Asunción. A ésta le añadía estas palabras: "¡Presta atención a la voz de quien te suplica, satisface el deseo de cada uno. Sea tu deber la asidua intercesión por el pueblo de Dios, tú que mereciste llevar al que ha rescatado el mundo. Aquél que vive y reina por los siglos de los siglos!". Oración de todos y para todos. Oración de ayer y de siempre.

Santa María, Virgen de la noche.
Nosotros te pedimos que estés cerca
cuando se acerca el dolor e irrumpe la prueba,
cuando silba el viento de la desesperación,
y caen sobre nuestra existencia
el cielo negro de los afanes,
o el frío de las desilusiones,
o el ala severa de la muerte.
Líbranos de los escalofríos de las tinieblas.

En la hora de nuestro calvario,
Tú que has experimentado el eclipse del sol,
extiende tu manto sobre nosotros.
Y así, rodeados por tu soplo,
nos sea más soportable
la larga espera de la libertad.

Aligera, con tu caricia de Madre,
los sufrimientos de los enfermos.
Llena de presencias amigas y discretas
el tiempo amargo de quien se siente solo.

Apaga los hogares nostálgicos
en el corazón de los navegantes,
y ofréceles tu espalda,
para que apoyen su brazo.

Preserva de todo mal nuestros seres queridos,
que se fatigan en tierras lejanas y conforta
con el relámpago fulminante de tus ojos,
a quienes han perdido la confianza en la vida.
Repite todavía hoy la alabanza del Magnificat,
y anuncia estrepitosamente la justicia
a todos los oprimidos de la tierra.

No nos dejes solos en la noche
a salmodiar nuestros miedos.
Al contrario, si en los momentos de oscuridad
te pones junto a nosotros
y nos susurras que también Tú,
Virgen del Adviento, estás esperando la luz,
las fuentes del llanto
se secarán sobre nuestro rostro.
Y despertaremos juntos a la aurora. Amén
                                
(Mons. Antonio Bello).


2. Succurre miseris - Socorre a los miserables.
La más difundida y característica imagen de la Virgen del Socorro la presenta armada con garrotes mientras está preparada para pegar a un demonio que se encoge aterrorizado a sus pies. Fue sobre todo con esta imagen elocuente que el pueblo fiel se rendía inmediatamente conociendo la omnipotencia de Dios sobre el diablo y lo educaba a confiar en la mediación salvífica de la Virgen, reconocida en el pequeño Jesús en su brazo.

¡Madre Santa del Socorro, toda mi confianza, toda mi esperanza la pongo en Ti!. Ven en mi ayuda. Socórreme en mis necesidades espirituales y materiales, en todos los peligros y en las luchas de mi existencia. Asísteme especialmente en la hora de la muerte, para que con tu ayuda pueda gozar de la gloria bienaventurada del cielo y bendecir contigo, eternamente a tu dulce Hijo Jesús. A él, te ruego, presentes mi corazón, mi alma, yo mismo, con el arrepentimiento sincero de mis innumerables culpas de mi vida pasada, con el propósito firme de no pecar más! Así sea.

3. Iuva pusillánimes - da fuerza a los que tienen miedo.
La medida alta de la santidad, la pureza de los ideales heroicos, atrae con fuerza (fascina) por su perfección. También el corazón tímido, pusilánime, es atraído, aunque a veces asustado por la escalada (por la altura). Pero la fascinación permanece. Y debe permanecer. Nunca se cubren las cimas, sólo porque son altas y difíciles. Nunca tenemos que medir la perfección con nuestras fuerzas. Mirar, más bien, fijar la meta siempre alta y elevada, para sacar aquella energía que te hace superar con entusiasmo, los límites y los pecados. Esto nos pide una actitud constante a la adoración y a la contemplación (Mons. Giancarlo María Bregantini).

Con la confianza de hijos, nos dirigimos a ti, María, Madre nuestra, toda misericordia. Aquello que decimos a nuestras madres, en situaciones particularmente difíciles, lo decimos todavía más a ti que eres la Madre de Jesús. Tú eres nuestra vida, y nosotros sólo buscamos ésta; tú eres nuestra dulzura, y nosotros esperamos de ti una sonrisa y una caricia; tú eres nuestra esperanza, te pedimos de reforzarla, porque si la perdemos lo hemos perdido todo. Hay momentos de nuestra vida de personas, que nos empujan a invocar, a recurrir a la madre.
Ahora estamos lejos todavía de la patria celestial, pero siempre necesitados de las gracias para merecerla. Por eso tendemos hacia ti nuestras manos.
Desesperación, gemidos desgarradores salen del corazón de tantas madres y fuertes gritos y lágrimas de tantos hijos.
¿Quién nos librará de estos lazos de la muerte? Si tú no te mueves estamos perdidos. Oh María sé tú la que nos defiende de la atracción del pecado y de las insidias del maligno.
Vuelve hacia nosotros tu mirada llena de bondad y de compasión.
Así encenderás en nuestro corazón la feliz esperanza del Paraíso.
Preséntanos, pues, a tu Hijo bendito, fruto de tu seno, Jesús, nuestro querido y único Salvador.
Su nombre es dulcísimo, su cara adorable y su amor nos saciará por siempre.
¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.

4. Réfove flebiles - Reanima a los débiles.
La Estrella de la Evangelización nos tomará de la mano y nos llevará sanos y salvos a esta morada acogedora y segura de salvación para todos nosotros, "los hombres que ella ama". ¿Qué don podrá ser agradable al Señor? Sin duda alguna el llevarle nosotros mismos, nuestras vidas, las personas a nosotros más queridas, todos nuestros hijos, los enfermos, a los pies del Santo Altar, siendo nosotros Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, también a los miembros más "débiles", aquellos hermanos que no te aman y no te reconocen.

Te agradecemos. Madre, este consuelo, que nos deja entrever tu providente y maternal asistencia a la Iglesia; que nos ofrece la gracia de una siempre floreciente generosidad cristiana, que nos hace pensar en el tesoro de obras buenas, a las cuales nuestra vida está consagrada.
Nosotros te pedimos, Madre, que nos des la certeza de que nosotros hemos escogido bien; de que es la mejor, la más difícil y la más fácil, de que es la más cercana a aquella que, como la tuya, está regida por un simple y total abandono a la voluntad de Dios: Fiat mihi secundum Verbum tuum".
Nosotros te pedimos, Madre, que nos hagas fuertes: hoy la vida cristiana pide fortaleza. Ayúdanos a vencer nuestras debilidades y temores; conviértenos en almas fuertes, constantes y heroicas. ¡Oh María, haznos alegres y felices ; ayúdanos a comprender que la vida cristiana no puede ser auténtica sin la alegría interior.

5. Ora pro pópulo - Ruega por el pueblo.
Frente a María, potente y misericordiosa, el pueblo nota el vacío radical de su ser, es decir, la realidad del pecado. María es vista radicalmente distinta de nosotros pecadores, porque "toda santa", "toda pura", el ideal del cristiano, la señal de la vida verdadera. Por eso el pueblo intuye, de una manera instintiva, la santidad de María y por eso le reza y la contempla. Esta convicción se resume en las palabras: "¡Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores!" En María, el pueblo alaba a Dios, porque ha encontrado en ella una criatura acogedora, un sí incondicional, que convierte su existencia en luminosa, aunque vivida en la humildad y surcada por el dolor.

¡Oh Madre y Reina del pueblo, por aquella fe que te guió en tu altísima misión de cooperadora en la redención del género humano y por aquella absoluta fidelidad con que has cumplido tu obra de humilde sierva, obtennos del Señor una profunda y segura fe que ilumine nuestra vida terrena y nos guie al cielo! ¡Santa María, ruega por el pueblo!.
¡Oh Madre y Reina del pueblo, por aquella inquebrantable esperanza que te sostuvo en los momentos más graves y difíciles de tu vida terrena: de las ansiedades de Nazaret a los temores de Belén, de las persecuciones de Herodes a la pérdida de Jesús en el templo, hasta al pie de la cruz, obtennos del Señor una total (plena) confianza en la Providencia, para que nuestra vida supere victoriosamente las pruebas del combate espiritual y se haga digna de la recompensa eterna! ¡Santa María, socorre al pueblo!
¡Oh Madre y Reina del pueblo, por aquel inmenso amor que nutriste hacia el Señor, aceptando con toda generosidad cada una de las pruebas para la salvación de los hombres, obtennos un amor ardiente hacia Dios y una sincera caridad hacia el prójimo, para que los hijos de un mismo Padre y unidos a tu amor de Madre, podamos aceptar la cruz que el Señor nos confía como fuente de bienes para la vida eterna! ¡Santa María, intercede por el pueblo!

6. Intérveni pro clero - Interviene por el clero.
Los Ministros han consagrado su propia vida, en la forma más completa, para el desarrollo de su cuotidiana misión de sacerdotes, y nosotros los confiamos a María, para que les ayude en el "servicio" y en su empeño de ser testigos "verdaderos" de Cristo.

Madre de Jesucristo y Madre de los sacerdotes,
recibe este título que nosotros te damos
para celebrar tu maternidad
y contemplar junto a ti el Sacerdocio
de tu Hijo y de tus hijos, Santa Madre de Dios.

Madre de Cristo, al Mesías Sacerdote
le has dado un cuerpo de carne,
por la unción del Espíritu Santo,
para la salvación de los pobres
y contritos de corazón.
Guarda en tu corazón y en la Iglesia,
a los sacerdotes, Madre del salvador.

Madre de la fe, que has acompañado al templo
al Hijo del hombre, en cumplimiento
de las promesas hachas a los Padres,
entrega al Padre, para su gloria,
los sacerdotes de tu Hijo,
Arca de la Alianza.

 Madre de la Iglesia, tú que entre los discípulos
en el Cenáculo rezaste al Espíritu
por el nuevo Pueblo y sus Pastores,
obtén al orden de los presbíteros
la plenitud de los dones, Reina de los Apóstoles.

Madre de Cristo,
que estabas con él al comienzo de su vida
y al comienzo de su misión,
que lo has buscado Maestro entre el gentío,
y lo has asistido (ayudado),
elevado sobre la tierra,
consumado por el sacrificio único y eterno,
y tenías a Juan, cerca, tu hijo,
acoge, desde el principio a los llamados,
protégeles mientras crecen ,
y acompáñalos en su vida y en su ministerio.
Son tus hijos, ¡Madre de los Sacerdotes! Amén.
                                  
(Juan Pablo II).

7. Intercede pro devoto femíneo sexu - Intercede por las mujeres.
Por todas partes aparece la exigencia de dar más espacio a la mujer. Nosotros no creemos que "el eterno feminismo nos salvará". La experiencia de cada día nos enseña, nos demuestra, que la mujer puede "levantarnos hacia arriba", pero también puede también hacernos caer (precipitarnos) hacia abajo. También ella necesita ser salvada por Cristo. Pero también es cierto que, una vez redimida por Cristo y "liberada", sobre el plano humano, de antiguas discrepancias, ella puede contribuir a salvar nuestra sociedad de antiguos e inveterados males que la amenazan: violencia, deseo de poder, aridez espiritual, desprecio de la vida…¡Cómo debemos ser agradecidos a las "piadosas mujeres"! A lo largo de la subida al Calvario, sus lloros fueron la única voz amiga que llegó a los oídos del Salvador; en la cruz, sus "miradas" fueron las únicas a posarse con amor y compasión sobre él…La Pasión se prolonga en los miembros del cuerpo de Cristo. Son herederos de las "piadosas mueres", tantas mujeres, religiosas y laicas, que están hoy al lado de los pobres, de los enfermos de AIDS, de los encarcelados, de los rechazados de toda clase de la sociedad. A esos -creyentes o no creyentes-Cristo repite: "Lo habéis hecho por mí" (Mt. 25.40) (Padre Rainero Cantalamessa).

Tú eres bendita entre las mujeres, Virgen María: porque de la palabra hospedada en tu corazón, has llegado a ser discípula; del Verbo acogido en tu seno, has llegado a ser madre; del Hijo nacido de tu carne , has llegado a ser guardiana y maestra.
Tú eres bendita entre todas las mujeres, Virgen María: porque fuiste una mujer humilde y pobre, mansa y pura de corazón, sedienta de justicia y llena de misericordia.
Virgen, mujer de las bienaventuranzas, acompáñanos en el camino oscuro de la fe y ayúdanos a descubrir en el trabajo de la historia la presencia luminosa de Cristo.
Santa María, bienaventurada, porque has creído, intercede por nosotros ante tu Hijo. Amén.

8. Séntiant omnes peccatores tuum iuvamen.
Experimenten tu socorro todos los pecadores.
El Ave María recomienda a la Madre de Dios toda la humanidad: ¡ruega por nosotros pecadores! No podía ser de otra manera. María es Madre de la humanidad, especialmente de los fieles, y en ella se siente más vivo el lazo fraterno, que une a los discípulos de Cristo. Al Padre nosotros le pedimos que perdone nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido; de que no permita que caigamos en la tentación y que nos libre del maligno. Es cuanto nosotros pecadores pedimos, con confianza, también, a santa María, Madre de Dios: a aquella que en el Magníficat proclamó la misericordia de Dios, de generación en generación.

Oh Corazón Inmaculado de María, ardiente de bondad, muestra tu amor hacia nosotros. Que la llama de tu corazón, oh María, baje sobre todos los hombres. Nosotros te amamos. Imprime (derrama) en nuestros corazones el verdadero amor, así tendremos un continuado deseo de ti, oh María, humilde y mansa de corazón, acuérdate de nosotros cuando vivimos en el pecado. Tú sabes que todos los hombres pecan. Danos, a través de tu Corazón Inmaculado, la salud espiritual. Haz que podamos siempre contemplar la bondad de tu Corazón materno y que nos convirtamos por la llama de tu Corazón. Amén.

9. Quicúmque tuum sanctum implorant auxilium.
Todos los que imploran tu santo auxilio.
"Confiemos en María, sumerjámonos en la confianza de la Madre de Dios. Pues nos entregamos a ella para que nuestra respuesta a Dios obtenga algo de robustez y solidez de la respuesta de María. Está claro que no nos abandonamos en María para terminar en ella, sino para poder recalar, como es justo (como debe ser), en la comunión con Dios Padre" (Giorgio Gozzelino sdb).

"Mujer, he ahí a tu hijo" (Jn. 19,26). Resuena particularmente dulce para nosotros esta palabra de Jesús, que él te dirige, haciéndote Madre nuestra: "Mujer, he aquí a tu hijo". He aquí a tus hijos, reunidos a tu alrededor. Por eso, Madre, como el apóstol Juan, nosotros queremos tomarte en nuestra casa, para aprender de ti a conformarnos a tu Hijo.
"Mujer, he ahí a tus hijos". Estamos aquí, Madre, delante de ti, para entregar a tu premura maternal, a tu amor materno, nosotros mismos, la iglesia y el mundo entero. Implora por nosotros a tu Hijo querido, para que nos conceda con abundancia el Espíritu de la verdad, que es fuente de vida. Acógelo para nosotros y con nosotros, como en la primitiva comunidad de Jerusalén, reunida en torno a ti el día de Pentecostés. Que el Espíritu abra los corazones a la justicia y al amor, conduzca las personas y las naciones a una comprensión recíproca y a una firme voluntad de paz.

Te confiamos todos los hombres, empezando por los más débiles: los niños, aún no nacidos y los nacidos en condiciones de pobreza y de sufrimiento, los jóvenes que buscan sentido, las personas privadas de trabajo y aquellas probadas por el hambre y la enfermedad. Te confiamos todas las familias: las que viven unidas y serenas y las que por el contrario, atraviesan momentos de crisis o están separadas. Te confiamos los ancianos, los enfermos, los que están solos y sin esperanza.

Oh Madre, que conoces los sufrimientos y las esperanzas de la Iglesia y del mundo, asiste a tus hijos en sus pruebas cotidianas, que la vida reserva a cada uno y haz que, gracias al empeño de todos, las tinieblas no prevalezcan sobre la luz. A ti, aurora de la salvación, confiamos el camino del nuevo milenio, para que bajo tu guía todos los hombres descubran a Cristo, luz del mundo y único Salvador, que reina con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
(De la oración de Juan Pablo II, el 8 de octubre de 2.000).

Intenciones del Apostolado de la Oración - Mayo 2009



General: Para que los laicos y las comunidades cristianas se hagan responsables, promotores de las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Misionera: Para que las Iglesias católicas de reciente fundación, gratas al Señor por el don de la fe, se apresuren a participar de la misión universal de la Iglesia, ofreciendo su disponibilidad a predicar el Evangelio en todo el mundo.
De los Obispos: Para que la Virgen María nos enseñe a vivir el sentido profundo de la liturgia como ofrecimiento de nosotros mismos, para llegar a ser instrumentos de Dios para el mundo.
Mariana: Para que siguiendo a María, que ha creído, podamos consagrar nuestro corazón a Dios y tender nuestras manos a los hermanos.

Crónica de Familia



ADMA Primaria - Turín-Valdocco.
Del 27 al 29 de marzo han tenido lugar, en la Casa Madonna de los Lagos, de Avigliana (Turín), los Ejercicios Espirituales de nuestra Asociación, en los que han participado unos 40 socios, provenientes de Turín, Mornese, Arese, Piossasco, Giaveno. ¡Damos gracias a Dios y a María Auxiliadora por estos días de gracia! El tema de los Ejercicios ha sido "La vida en Cristo según San Pablo". Algunas impresiones: "He sentido vivas las palabras de San Pablo" (Rinaldo). "Gracias, porque si me he alejado, tú me has esperado, tú me lo has aclarado" (Mariarosa). "El rezar juntos y ponerse en comunión. He experimentado la verdad del ser en Cristo, vivir en Cristo, el Señor que hace nuevas todas las cosas" (Corrado). "He experimentado el valor de la fe vivida, de la fe que salva" (Sergio). "¡Ha sido una hermosa experiencia!. La enseñanza recibida no caerá en el vacío, buscaré de ponerla en práctica" (Giusy). Para nuestra Asociación esta experiencia ha representado un salto de cualidad y una cita verdaderamente fundamental para crecer en el sentido de identidad, de pertenencia y maduración en el camino de la fe y del ADMA.

Se han presentado nuevas oportunidades para ofrecer nuestra Asociación, en el camino de la Familia Salesiana.
- En el curso de la transmisión de Radio María, presentando "el sueño de las dos columnas".
- A la Comunidad SDB de Turín Rebaudengo, después de la invitación de D. Mario Pertile.
- A la comunidad HMA de Giaveno (To), después de la invitación de la directora Sor Giuseppina Buffa y la animadora Sor Inés Caratto.
- El 25 de marzo, el animador D. Pier Luigi ha tenido la posibilidad de visitar el grupo ADMA de Turín-Crocetta, animado por la Señorita María Borelli y D. Mario Colombo.
- Siempre he participado, el 25 de marzo, en el encuentro del envío del ADMA, por parejas y familias jóvenes, a la casa salesiano de Ivrea (Turín), bajo la invitación de su director, D. Eligio Caprioglio.

ADMA Nordeste - Brasil.
" ADMA de Jaboatâo dos Guararapes (Brasil) - Hora de gracia en la basílica de Nuestra Señora Auxiliadora. Hoy, día 24 del mes, hemos participado en la Sta. Misa, a mediodía, en honor de María Auxiliadora, en su Basílica de la Colonia Salesiana de Jaboatâo dos Guararapes. Ha tenido lugar, también, la entrega de la estatua de nuestra Señora Auxiliadora, que visita la comunidad de la Parroquia de San Amaro. La responsabilidad de la organización ha recaído sobre el grupo del ADMA de Jaboatâo-San Amaro. Cada mes la imagen visita una comunidad diferente, donde la comunidad se reúne y reza el rosario en las familias.
" El ADMA del Nordeste ha realizado su primera reunión anual Inspectorial, el día 21 de abril, convocando a todos los dirigentes del Nordeste. Se ha presentado un tema de espiritualidad salesiana y cada grupo ha presentado una relación de la vida asociativa.
" Se han erigido dos centros nuevos de ADMA, por parte del P. Joâo Carlos Ribeiro Rodrigues, y se ha pedido la agregación al ADMA primaria de Turín, un centro, junto a la Parroquia de San Juan Bosco en Bongi - Recife y otro junto al Colegio Salesiano Don Lustosa de Fortaleza (Mons. Edvaldo Gonçalves y Ana Inés Martins Lemos).

SWAZILAND
Soy el P. Mikel Garmendía que está trabajando en un país de África, Swaziland, donde no existe la Asociación de María Auxiliadora y estoy muy interesado en iniciar la Asociación en este "Año de gracia", con la esperanza de que la presencia de la Asociación en Swaziland nos ayudará a hacer más visible nuestro carisma y será una fuente de vocaciones apostólicas para nuestra Iglesia local. Volver a d. Bosco significa encarnar su carisma en nuestra comunidad y el lanzamiento de la Asociación puede ayudarnos a hacer presente esta realidad (P. Mikel Garmendia, SDB).

ADMA Ecuador
El 18 de febrero, el animador, D. Emilio Vera, SDB, y la presidenta nacional, Sra. Blanca de Narváez, han dirigido la peregrinación al Santuario de la Virgen Purísima de Macas, en el Oriente de Ecuador. En la Santa Eucaristía hemos rezado por toda la Familia Salesiana, extendida por los cinco continentes. Estamos estudiando, meditando y comprometiéndonos para hacer realidad la espiritualidad y el carisma de nuestro fundador: salvar las almas, y de un modo particular, aquellas de la juventud más necesitada y deseosa de comprensión, de respeto y de amor fraterno, viendo cual es la realidad de los jóvenes y empezando por visitarlos en sus familias, escuelas, colegios, lugares de trabajo. Porque no es sólo cuando nace un niño que tiene necesidad de que le demos todo, sino también cuando crece y se hace grande. Tenemos muchos grupos que caminan con la Santísima Virgen, estrella de la evangelización, llevando María Inmaculada y Auxiliadora a las familias, a los enfermos, a los ancianos, a los niños y a los jóvenes, llevando amor, consolación y alegría (Blanca Herrera, ADMA, Quito, S. Norte).

Nápoles - Vomero (Italia).
El sábado, 21 de marzo, en la Parroquia del Sagrado Corazón de los Salesianos, durante la celebración de la Eucaristía de las 18,30 horas, presidida por el Párroco D. Mario Cipriani, diez nuevos aspirantes han expresado su adhesión a la Asociación de devotos de María Auxiliadora (Consiglia Polito).

ADMA Torino-Valdocco:
ADMA PRIMARIA | Santuario di Maria Ausiliatrice
Via Maria Ausiliatrice 32 / 10152 TORINO-VALDOCCO / ITALIA
Tel.: 0039-011-5224216 / Fax.: 0039-011-52224213 |
E-mail: adma.torino@tiscali.it 
     Presidente ADMA:
     
Señora CHIOSSO GIUSEPPINA (encargo hasta 2010) | E-mail: giusy.chiosso@yahoo.it
Animador Espiritual ADMA

    Don Pier Luigi CAMERONI |Istituto Salesiano / Via S.G.Bosco 1 - 25075 NAVE - BS
   TEL. 030-2530262 - FAX 030-2533190|CELL. 3401452349
E-mail: pcameroni@salesiani.it

               Sitio Internet:  www.donbosco-torino.it/spa/adma 


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