BASILICA DE MARIA AUXILIADORA
CARTA DEL RECTOR MAYOR
REFERENTE A LA BASÍLICA DE MARÍA AUXILIADORA
EN TURÍN-VALDOCCO
(Roma, 24 de abril de 2004)

Queridísimos Inspectores,
Queridísimos Directores de las Comunidades Salesianas,
Queridísimas Hermanas y Hermanos de la Familia Salesiana,
Queridísimos Amigos y Bienhechores de la Obra Salesiana.

Un saludo cariñoso a todos vosotros.

Os deseo los dones de la Paz y de la Alegría, que brotan de la Santa Pascua de Nuestro Señor Jesucristo e imploro la bendición y el don del Espíritu sobre cada uno de vosotros, sobre vuestras Inspectorías, sobre vuestras Comunidades, sobre cada una de vuestras familias.

Como podéis ver por la fecha de esta carta mía, os escribo al comienzo del mes mariano salesiano, el mes de María Auxiliadora, que en nuestra tradición se inicia el 24 de abril para que se termine con la solemne Fiesta de María Auxiliadora, el 24 de mayo. Don Bosco solía decir de su misión y de su Congregación: "La Virgen lo ha hecho todo". En su vida siempre cultivó un amor verdadero hacia la Virgen, un amor que conformaba profundamente su modo de ser según las virtudes marianas, sobre todo en el abandono a la voluntad de Dios.

Como señal de agradecimiento a María, Don Bosco quiso edificar un Santuario que fuese expresión del amor de toda la Familia Salesiana hacia la Madre de Dios. Así surgió la Basílica de María Auxiliadora, consagrada solemnemente el 9 de junio de 1868. En aquellos mismos años (1872) Don Bosco, siempre en honor de María, daba comienzo también, con Santa María Dominica Mazzarello, al Instituto de las Hijas de María Auxiliadora que, según su pensamiento, debían constituir el Monumento vivo a la Virgen Auxiliadora. Cuando Don Bosco se decidió a construir la Basílica, estaba, como siempre, en graves dificultades económicas.

A don Ángel Savio, que le decía: "Don Bosco, la caja está vacía, no podemos comenzar la construcción de la Basílica...", él le replicaba: "Tú comienza a hacer los cimientos. Debemos dejar algo que hacer a la Divina Providencia... ".

El 9 de junio de 1868, cuando, al final de la solemne consagración de la Basílica, muchos obispos y personalidades lo felicitaban por esta empresa, Don Bosco respondió con una expresión sencilla, pero rica de fe: "De mío no he puesto nada. Aedificavit sibi domum Maria". María se ha construido su casa."Cada piedra, cada adorno manifiesta una gracia suya" (MB IX,247; MBe IX,238).

Queridísimos, he querido recordar este modo de hacer y de ver de Don Bosco para invitaros a concurrir con vuestra generosidad a una obra que hoy resulta ciertamente comprometedora: la de una restauración sustancial de la misma Basílica. Estoy seguro de que Don Bosco haría la misma cosa hoy, invitando a honrar a María y asegurando su protección a nuestras comunidades, a nuestras familias y a nuestras personas.

Los trabajos más urgentes son en la cúpula mayor de la Basílica, tanto por su cobertura externa como por la restauración interior. Esta última debería tener atender también a la Capilla de Don Bosco, a la de San José y a toda la zona del Presbiterio, comprendida la cúpula menor. Otros trabajos se harán también en las Capillas Menores del Sagrado Corazón, de San Francisco de Sales y de Santa María Dominica Mazzarello.

Como podéis imaginar, los trabajos serán muy costosos. Por este motivo pedimos vuestra ayuda.Sería hermoso que cada Inspectoría Salesiana, cada Comunidad local, cada realidad de la Familia Salesiana, en primer lugar los Cooperadores Salesianos y la ADMA, expresaran su participación para devolver el esplendor a la "Casa que María se construyó".

Como Sucesor de Don Bosco, os invito a hacer de este acto de generosidad una verdadera experiencia espiritual, confiando una vez más vuestra vida a María Auxiliadora y entregándole a ella las súplicas que más os preocupan.Ella ciertamente os demostrará su cercanía y su ayuda, respondiendo a vuestras oraciones.

Os lo agradezco, Queridísimos Hermanos y Queridísimas Hermanas. El Señor Jesús os conceda contemplar en este mes mariano el rostro de María y aprender de Ella, Madre nuestra y Auxilio de los Cristianos, el modo más verdadero de acoger y vivir la Palabra de Dios.Os saludo con afecto y os bendigo a todos.

                                                         Don Pascual Chávez Villanueva,  Rector Mayor


Para enviar tus donativos a favor delSantuario de María Auxiliadora de Turín-Valdocco:

1) Con Cheque bancario:
Oratorio Salesiano San Francesco Di Sales - Basilica Maria Ausiliatrice
Banca SANPAOLO IMI-Agenzia 5 - TORINO / IBAN - IT19 - H010-2501-0051-0000-0011-876

2) Por Cuenta Corriente Postal:
Direzione Opere Don Bosco Via Maria Ausiliatrice 32 - 10152 TORINO
- Ccp n. 214106 - Especificando en la causa:"Restauración Basílica"


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